|
el espectáculo
Y
el pueblo
cantaba hasta que las últimas brasas se
consumían... Dos mujeres se han tumbado en el agua hacen eco de aquellas voces...
Dos
comediantes para una entidad atravesada por múltiples caras.
El
rumor
retumba.
Los
cuerpos
surgen para actuar de nuevo sobre el destino de una mujer.
Esos
que la
condenaron por brujería resurgen debido a sus recuerdos.
Detrás
de las palabras de sus acusadores, la “bruja”
aparece en
negativo, se recupera poco a poco para encontrarse una
última
vez enfrente de su verdugo.
La
danza,
toda en moderación, se mezcla con la actuación y
proyecta este conflicto, hasta la ruptura.
En
esta
confrontación, los papeles se confunden, oscilan entre
brutalidad y delicadeza: una lucha que revela lo que duerme en cada
uno.
|